martes, 27 de enero de 2015

Crítica de cine - Big Eyes (Tim Burton)


Título: Big Eyes
Título original: Big Eyes
Año: 2014
Duración: 105 minutos
Director: Tim Burton
Guión: Larry Karaszewski
Reparto: Amy Adams (Margaret Keane), Christoph Waltz (Walter Kean)Krysten Ritter (DeeAnn), Danny Huston (Dick Nolan), Jason Schwartzman (Ruben), Terence Stamp (John Canaday)
País: Estados Unidos
Género: Drama, Biográfico
Productora: Tim Burton Productions, Silverwood Films, Electric City Entertainment, The Weinstein Company
Distribuidora: eOne Films
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bruno Delbonnel
Calificación: No recomendada para menores de 7 años

Sinopsis

La historia real de Walter Keane (Christoph Waltz), uno de los pintores más exitosos de los años 50 y principios de los 60. El artista alcanzó una notoriedad asombrosa al revolucionar la comercialización y accesibilidad del arte popular con sus enigmáticas pinturas de niños abandonados con grandes ojos. Sin embargo, la verdad terminaría saliendo a la luz: la obra de Keane no fue creada por él, sino por su esposa, Margaret (Amy Adams). Al parecer, los Keane vivieron una mentira que fue creciendo hasta alcanzar proporciones gigantescas. Big Eyes se centra en el despertar de Margaret como artista, en el fenomenal éxito de sus pinturas y la tumultuosa relación que mantuvo con su marido, catapultado a la fama mundial mientras se llevaba todo el crédito por el trabajo de Margaret.

Opinión personal

Tras la última desilusión burtoniana, el largometraje Sombras Tenebrosas, albergaba ciertas esperanzas con sus siguientes proyectos. A sus espaldas quedan numerosos filmes tan diversos y oscuros como genuinos y destacables, todos ellos con un sello y características propias que los hacen perfectamente reconocibles y diferentes al resto. Cosa que no sucede en absoluto en Big Eyes. En esta ocasión, el cineasta estadounidense nos trae una película basada en hechos reales. Concretamente, en la historia del pintor Walter Keane, quien alcanzó su fama en la década de los 50 gracias a unos particulares cuadros protagonizados por niños con ojos grandes. Sin embargo, en realidad esas obras no eran suyas, pues la verdadera artista que se escondía tras aquellos retratos era su mujer Margaret.

Teniendo en cuenta que el tema del filme iba a ser puramente biográfico al narrar el ascenso y el declive de Keane, lo mínimo que podría esperar cualquiera de Tim Burton es que hiciera suya la historia, aportando su particular visión del mundo. Algo que queda patente siempre en sus filmes, desde Eduardo Manostijeras, Beetlejuice (de la que se prepara segunda parte), Mars Attacks, Sleepy Hollow; pasando por su intrusión en el universo DC con Batman y Batman Returns, sus  casi inherentes pelis en stop-motion como Pesadilla antes de Navidad, La novia cadáver y Frankenweenie; para llegar a la que es sin lugar a dudas la más madura, personal y emotiva de toda su filmografía, Big Fish. Un largometraje brillante que si no lo habéis visto, por supuesto os recomiendo. En cualquier caso, al juntar Big Eyes con cualquiera de ellas, se ve claramente que algo falla, y no precisamente algo superfluo, pues el gran problema de esta película es que carece de esencia… Está totalmente desprovista del alma de su director. Y es que cualquiera que conozca algo del cine de Burton y viera el filme sin saber que es suyo, seguramente sería incapaz de relacionarlo con el excéntrico cineasta y fan incondicional del gran Ray Harryhausen.

Así pues, y centrándonos en Big Eyes, lo más acertado para describirla sería que es como uno de esos entretenidos telefilmes que podemos ver cualquier fin de semana tirados en el sofá sin pretensión de ningún tipo. Algo a lo que además contribuyen sus actores, de los que únicamente destacaré a la italiana Amy Adams, que aporta carácter y personalidad a la protagonista, además de reflejar su evolución a lo largo de la película. Por su parte, Christoph Waltz está tan absolutamente histriónico y cargante que cuando acaba el filme, da gusto no tener que aguantarlo más. ¿Será porque Keane era así? No lo sé, aunque lo cierto es que fuera como fuese, la interpretación del alemán resulta excesiva.

Por todo ello, Big Eyes es un filme más, ameno, eso sí, pero carente de la personalidad y sello burtonianos que son precisamente lo que hace de las películas del director algo tan especial y diferente al resto. ¿Qué le pasará a Tim Burton? ¿Habrá vendido su alma al diablo? Esperemos que no… Y en caso de haberlo hecho, ojalá que la recupere pronto.

Puntuación 
 ¿Habéis visto Big Eyes?
¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Os gusta Tim Burton?

6 comentarios:

  1. Me gusta mucho Tim Burton así que la veré :)

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  2. Hola. es una película diferente... Tim es un rompedor.

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  3. Ohh, qué pena que no te haya gustado... yo le tengo muchas ganas porque las películas de Tim Burton me suelen gustar mucho, aunque a ver que tal esta... que si dices que tampoco es que se note mucho su mano...

    Un beso ♥

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  4. Yo tengo ganas de verla, no espero que sea una obra maestra, pero sí entretenida y una buena película. El problema cuando un director es famoso es que a la gente le resulta imposible valorar la película sin más, siempre se compara al resto de sus trabajos :( Y si ha hecho obras maestras con un estilo definido todo lo que sea fuera de eso va a ser caca para la gente. Una pena
    Un beso!

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  5. Jo, pues qué mal que tampoco te haya gustado mucho. Yo le tengo ganas por Tim Burton y Amy Adams, que me gusta mucho. Pero por lo que dices, tampoco me urge mucho.

    Un besito.

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  6. Hola chic@s. No conocia la peli y al principio pensé "tengo que verla" pero por lo que cuantas no creo que la vea. Es una pena. Besos

    Blog Capricho Literario ❤

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